LA REFORMA DE CLÍSTENES: UNA CONSTITUCIÓN FAVORABLE AL PUEBLO



El pasado 6 de enero abrí un capítulo para hablar de las reformas mas famosas de la historia, o de algunas de ellas. En esa ocasión escribía sobra los intentos reformistas de los hermanos Graco en la Roma republicana (133 a 122 a.C.). Ahora toca retroceder un poco más e irnos al año 508 a.C en Atenas, donde encontramos a Clístenes considerado por algunos historiadores el padre de la democracia.

Clístenes fue un político ateniense hijo del alcmeónida Megacles que introdujo una serie de reformas en la legislación ateniense y, al mismo tiempo, el gobierno democrático en Atenas.

Ya en Atenas habían existido anteriores reformadores como Dracón (624 a.C), considerado no sin cierta exageración como el primer legislador y codificador del derecho ateniense. Posiblemente su mérito estuvo en recopilar disposiciones tradicionales y dictaminar algunas normas de carácter penal. Fue considerado un legislador severísimo, de ahí la expresión draconiano (que significa excesivamente severo), y consiguió que la justicia se abriera a todos los ciudadanos de Atenas. Pero fue otro legislador, Solón (594 a.C.), con el que se comenzó la andadura hacia una sociedad más justa. La repercusión de sus reformas fue de tal calibre que podría decirse abrieron las puertas a la democracia griega. Gran parte de su obra ha llegado hasta nosotros por lo que se conoce de forma amplia su pensamiento y su trabajo. Pero esto será objeto de otro capítulo de reformas en Historia Sin Pretensiones.


Solón había dejado una Constitución y unas leyes. Y a su retirada la agitación social envolvió la atmósfera ateniense. Atenas pasó a vivir la tiranía de Pisistrato (561-560 a.C.) y sus hijos, Hypias e Hiparco. ¡Hasta pronto democracia! La muerte de Hiparco en una conspiración liderada por Harmodio y Aristogiton endureció el gobierno e incrementó el nivel de despotismo y violencia. Hypias fue derrotado por los espartanos de Cleómenes con la ayuda de los Alcmeónidas y por las poleis enemigas de Atenas. La idea del espartano era crear otro régimen tiránico bajo la influencia de la Liga del Peloponeso. Las luchas por el poder no tardaron en aparecer y Clístenes encontró en Iságoras su rival, quien, apoyado por Esparta, quería volver al estado oligárquico. Clístenes alcanzó la victoria y las fuerzas espartanas se retiraron de Atenas. Comienza la rivalidad política entre ambas potencias.

Clístenes apoyado por el pueblo implantó una Constitución democrática, defendiendo la continuación de la reforma de Solón hacía la soberanía del pueblo. Entre los años 507 a 501 a.C, ejerció la magistratura del arcontado y desde ella realizó una de las más importantes y originales reformas políticas, gracias a ella pudo surgir el Estado democrático de la Atenas de los siglos V y IV a.C.

En la sociedad ateniense, a pesar de su evolución económica e ideológica, perduraban los antiguos cuadros gentilicios y aristocráticos. Continuaban dominando las grandes familias. El acceso a las altas magistraturas y la plenitud de los derechos políticos estaba restringido a los dos primeros grupos censados creados por Solón que prácticamente correspondían a la más alta clase social ateniense.

Desde el punto de vista ideológico, los antiguos valores de la eunomía (el buen orden), y el respeto a las leyes que admiraba Hesíodo ya no bastaba. Se había evolucionado hacía la isonomía (la igualdad ciudadana). El mérito de Clístenes fue entender este término desde un punto de vista “absoluto” para toda la sociedad ateniense, tal y como así era exigido. El término se refiere a una igual repartición de los cargos públicos. Se podría decir que Atenas, habiendo alcanzado su madurez como potencia económica, necesitaba su “mayoría de edad” social y política. Clístenes debió comprender esta necesidad y acometió la empresa: abrir las puertas de la Democracia ateniense.

La reforma de Solón había supuesto una primera apertura a las instituciones del Demos (pueblo) y la expansión económica y el apoyo dado por la Tiranía a las clases populares había cambiado la correlación de las fuerzas sociales. Sin embargo, la vida política seguía dominada por las familias ricas. Los ciudadanos censados en las clases inferiores se habían fortalecido y exigían una mayor participación en las instituciones a lo que se suma que, en los últimos tiempos, se habían incorporado gran cantidad de extranjeros siendo cada vez mayor su peso social y económico. La sociedad había cambiado y exigía reformas.

Las características esenciales de la reforma de Clístenes pueden resumirse en carecer de aspiraciones económicas y de prestigio, buscar principalmente objetivos sociales y políticos para abrir el ámbito de la ciudadanía y conseguir la soberanía del pueblo.

Se divide la reforma en dos coordenadas: territorial y administrativa, por un lado, e institucional, por otra.

Clístenes realizó una división de la población basándose en un concepto territorial, integrando a la población dentro de tres agrupaciones: Démos, Tritties y Fileas o tribus.

Como unidades administrativas tomó los demos, comunidades rurales. El ámbito urbano también fue dividido en démos pero más artificiales, barrios y partes rurales vecinas. No se sabe el número final de démos resultantes, pero se calcula entre cien y ciento cuarenta, tampoco se conoce el número de habitantes de cada una. El objetivo era romper la tradicional división como miembros de familias y pasar a que los atenienses se consideraran ciudadanos de la polis. Todos los hombres deberían identificarse con el nombre de su démos, como un apellido.

Por su estructura el démos era una verdadera comunidad: tenía su propia asamblea (Ágora), que elegía a su propio dirigente (Demarca); gestionaba sus finanzas locales y administraba sus bienes comunales; tenía sus propios cultos y festividades y confeccionaba las listas de sus ciudadanos. Además, como unidad administrativa base, participaba y tenía su función en la vida ciudadana del Ática, teniendo su representación en la Bulé de la ciudad. Clístenes de esta forma amplió el derecho de la ciudadanía, haciéndolo extensivo a individuos residentes en el Ática cuya ciudadanía no se conseguía por el antiguo sistema gentilicio y que esta reforma territorial lo hacía posible.

Una vez constituidos los démos, se dividió el Ática en tres regiones de población aproximadamente equivalente: el Asty (la ciudad), la Mesogea (el interior) y la Paralía (la costa).

Cada región constituida, se dividió a su vez en treinta circunscripciones o distritos de población, diez del Asty, diez de la Mesogea y diez de la Paralía, llamadas Tritties (un tercio). Poco se conoce de ellas ni sobre su formación ni finalidad.

Y por último Clístenes creó diez tribus o fileas. Frente al carácter gentilíceo propio de las anteriores tribus las nuevas eran circunscripciones únicamente territoriales, con formación heterogénea y creadas de forma artificial. Proporcionaban la estructura militar básica del Estado, cada una de ellas reclutaba su batallón hoplita y su caballería poniendo al frente el Estratego. La principal misión de las tribus estaba enfocada a la reforma institucional. Cada tribu debía asignar anualmente y por sorteo cincuenta de sus miembros para formar parte del Consejo de la Ciudad o Bulé.

Se ha dicho que Clístenes no fue un reformador revolucionario sino original y genial. Respetando las instituciones existentes, supo transformarlas para lograr su objetivo: entregar y garantizar la soberanía del Estado al pueblo.

Así el Consejo del Areópago (tenía cierta similitud al posterior y primitivo Senado romano) se mantuvo y fue despojado de gran parte de sus atribuciones a favor de los restantes organismos públicos Bulé, Eklesia, Heliea y las Magistraturas:

  • ·    La Bulé (Consejo de los Quinientos) base de la soberanía popular y garante de la misma, estaba formado por cincuenta miembros de cada tribu. Solo era exigidos tres requisitos para formar parte de ella: ser mayor de treinta años, sólo se podía ejercer este cargo dos veces en la vida y su duración era un año y no se podía ocupar durante dos años seguidos. Era misión de la Bulé preparar las sesiones de la Eklesía o Asamblea y encargarse de que se ejecutaran las decisiones tomadas en la misma.Se decidió que cincuenta miembros, pertenecientes a una tribu (Pritanos) estuvieran permanentemente en sus funciones una décima parte del año (pritanía), y el turno de estas pritanías se decidía por sorteo. Al frente de cada pritanía se encontraba un presidente o Epístate que ejercía sus funciones durante un día y era elegido por sorteo. Los pritanos con su Epístate se reunían en el Tholos próximo al Buleuterion. Al menos un tercio de ellos con su Epístate, debían permanecer por la noche en el Tholos.

  • ·        La Eklesia o Asamblea popular, donde participaban todos los ciudadanos teniendo en ella voz y voto. Su lugar de reunión se llamaba Pnix. Se concedió a la Eklesia la decisión de los asuntos públicos por encima de la Bulé. Tenía competencia en la gestión económica y financiera y decisión última de guerra y paz. Decidía por votación las magistraturas y también realizaba la censura de los cargos salientes. Pasaron a la Asamblea las atribuciones de carácter judicial relativo a los delitos de alta traición cuyas acusaciones se presentaban mediante denuncia.

  • ·    La Heliea. El Tribunal Popular tenía como misión juzgar los delitos comunes y las apelaciones de delitos menores. Sufrió una restructuración, de los seis mil miembros que la formaban, cinco mil se encontraban en activo, distribuidos en diez tribunales de quinientos miembros, quedando los otros mil restantes como suplentes.
  • ·    Las Magistraturas: los Arcontes, altas magistraturas ejercidas por miembros de la aristocracia. El número de arcontes ascendió a diez y su misión fue ejecutiva. Y los Estrategas, diez, uno por cada tribu, al mando de cada uno de los diez regimientos tribales

 Conclusiones a la reforma de Clístenes.

Con sus innovaciones logró un nuevo Estado tal y como reclamaba la nueva sociedad ateniense. Institucionalmente introdujo la igualdad de los ciudadanos en sus derechos cívicos y en su participación en la vida política. La palabra democracia era desconocida en la época de Clístenes. Son más adecuadas las palabras de Aristóteles: “Clístenes estableció una Constitución favorable al pueblo”. Gracias a ella la autoridad se sometía al pueblo y todo se realizaba en bien de la comunidad, según las palabras de Heródoto en su elogio a la isonomía (igualdad de derechos civiles y políticos).
Además, estableció todo un sistema de instituciones y disposiciones de forma metódica y racional. Todo estaba regulado por un sistema decimal.

Consiguió que el ciudadano ateniense no ejerciera sus derechos solo por ser miembro de una familia del Ática, sino que fuera reconocido como ciudadano y ejerciera sus derechos como tal por pertenecer a la comunidad ateniense. Con ello también se amplió de esta forma el derecho de la ciudadanía, que se hizo extensivo a individuos residentes en el Ática cuya ciudadanía no se conseguía por el antiguo sistema gentilicio y que la reforma territorial de Clístenes hacía posible.

Pero que el poder residiera exclusivamente en el pueblo no estaba conseguido totalmente, estaba en camino. El pueblo participaba del gobierno de la ciudad pero las altas magistraturas eran ocupadas principalmente por las clases aristocráticas y el antiguo Areópago gozó durante mucho tiempo de poder y prestigio. Por otro lado, esas clases mas poderosas, social y económicamente, tenían más acceso al poder por sus influencias o porque su posición económica se lo permitía.

Por ultimo y como protección al nuevo sistema instaurado, Clístenes introdujo la institución del ostracismo, para evitar una reacción en contra por parte de la aristocracia, por la que se podía alejar de Atenas cualquier individuo que fuese considerado por la Asamblea como una amenaza a la soberanía popular.


Si Solón fue el iniciador, la estabilidad y la estructura política dejada por Clístenes fue la segunda base para que Atenas implantara su Democracia.

Fuentes:
Historia Antigua Universal II. El mundo griego, Pilar Fernández Uriel. UNED (2007)


https://www.historiaeweb.com/2017/11/08/reformas-clistenes/

Comentarios

  1. Me ha gustado tu artículo. Quizás te interese leer este libro que he escrito, en el que son protagonistas Megacles, Clistenes, etc. Hay una versión digital y otra impresa. Aquí tienes el enlace con más información y en donde puedes leer el comienzo para que decidas si te interesa: http://www.bubok.es/libros/223349/Deuda-de-vida

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    1. Muchas gracias Vicente, claro que me interesa.Lo tengo en cuenta. Me alegro que te hayas pasado por aquí y te haya gustado el artículo.

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  2. Muy bueno tu articulo, sera un placer que te pases por mi blog algun dia. Saludos

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  3. Gracias, por supuesto, estaría encantado, déjame el nombre o la dirección y me pasaré, seguro.

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