LA TETRARQUÍA

La Tetrarquía

La tetrarquía es un modelo de gobierno formado por cuatro personas que se dividen el poder. Este modelo se instauró en el Bajo Imperio por obra del emperador Diocleciano en el año 289 debido al momento de crisis e inestabilidad que se vivía en aquel siglo III con peligros militares amenazando en el interior y en el exterior del Imperio.

Mucho había cambiado el Imperio desde los tiempos de Augusto y el gobierno de una sola persona. La crisis sufrida en el siglo III sirvió de periodo intermedio o de transición entre el Principado y el Dominado.

DIOCLECIANO Y MAXIMIANO

Y esta segunda forma de gobierno del Imperio se la debemos a Diocleciano quien ante la situación trató, ante todo, de salvaguardar la unidad del Imperio asociando para ello a colaboradores, militares experimentados y, sobre todo, personas de máxima confianza como Maximiano que constituiría más adelante el colegio imperial que se conoce como primera Tetrarquía.

Investido con el título de César, inferior al del propio emperador, como Augusto, Maximiano partiría de inmediato hacia las Galias para restablecer la situación interior de alto riesgo provocada por los brotes violentos de campesinos descontentos que se conocen como bagaudas. Ese no solo fue su frente, en el mar también tuvo que luchar contra la piratería franca y sajona en el Atlántico y controlar la estratégica zona del Canal.

El Imperio tenía más riesgos y problemas que se extendían también a Britania donde otra manifestación de rebeldía provocada por Carausio que, en cierto sentido, repetía lo sucedido en la Galia en las décadas anteriores.

La Tetrarquía
En el 293 se consigue cierta estabilidad que es aprovechada por Diocleciano para promocionar a Maximiano proclamándole Augusto, pasando a ser nombrado César Constancio Cloro, brillante oficial ilirio casado con una hijastra de Maximiano, Teodora. Comienza a tejerse la tetrarquía, aunque falta una pata que ahora veremos, en la que los hilos familiares serán importantes.

Al asociar a Maximiano como Augusto de Occidente, Diocleciano se ocupó personalmente por la parte oriental del Imperio, con el título de Iovius. Ya se iba atisbando lo que sucedería a final del siglo IV cuando a la muerte de Teodosio I en el año 395 se dividirá el Imperio entre sus hijos. El mayor, Arcadio se quedará con la parte oriental con capital en Constantinopla y para Honorio la parte occidental con capital en Roma.

CONSTANCIO CLORO Y GALERIO

Cuando se produjo el nombramiento en Nicomedia de Constancio Cloro como césar colaborador de Maximiano, Diocleciano decidió hacer otro tanto en Oriente, y proclamó césar a Galerio, otro militar ilirio. Ya tenemos las cuatro patas.

Tanto Galerio como Constancio Cloro, fueron adoptados por su respectivo augusto, Maximiano y Diocleciano y Galerio contrajo matrimonio con Valeria hija de este último. Continuamos con el tejido familiar.

LA TETRARQUÍA

De esta forma se configuró la institución política de la Tetrarquía, la colegialidad del poder imperial que fue la primera reforma político-administrativa del Dominado, de Diocleciano. El objetivo era normalizar el funcionamiento del poder ejecutivo, evitando la desintegración del Imperio y los pronunciamientos militares y usurpaciones de la época precedente.

El Imperio quedaría gobernado por dos Augustos, Diocleciano (en Oriente con sede en Nicomedia) y Maximiano (en Occidente con sede en Milán); y dos Césares, Galerio (asociado al poder de Diocleciano con sede en Tsalónica) y Constancio Cloro (en occidente junto a Maximiano con sede en Treveris). Los césares serían los designados para la sucesión y que se convertirían en futuros Augustos. A su vez estos proclamarían dos nuevos césares a modo de relevo. Cuestión que sucedería al abdicar Diocleciano y Maximiano en el 305, siendo los nuevos césares Maximino Daya y Severo. comenzaba el segundo tetrarcado.

El resultado de este tipo de gobierno del Imperio era, en realidad, cuatro gobiernos simultáneos, estando el control y gobierno del Imperio en cuatro emperadores (Quator principes mundi), desplazando a Roma como gran capital 

Aunque no lo parezca no hubo partición territorial del Imperio tan solo que hay una clara jerarquía en ese poder imperial. Así Diocleciano asume el título de Senior Augustus y Iovius o descendiente de Júpiter conservando siempre una supremacía en toda su extensión. Por su parte, Maximiano tuvo la titulación de Herculeus o descendiente de Hércules, en un grado más inferior.

Se estableció una relación entre los Augustos y los Césares más allá de la política, procurando que fuera de forma paternal y familiar al ser adoptados ambos césares por sus respectivos augustos. Además, se cerraron estos pactos con lazos matrimoniales, como ya hemos visto, constituyendo una «familia Imperial» que gobernara en concordia, que garantizaba la estabilidad del Imperio.

Hubo cambios, pero algunas instituciones se mantenían, como la prefectura del pretorio que siguió siendo única y con ámbito extendido a todo el Imperio, contando con dos titulares como en los tiempos precedentes. 

Los cuatro emperadores tuvieron las mismas insignias y auspicios y las constituciones imperiales eran suscritas por los cuatro y su ámbito de aplicación era todo el Imperio, pero había diferencias, por ejemplo, los césares carecían de salutaciones imperiales.

Una ruptura significativa respecto al Imperio gobernado por un solo hombre fue que el emperador ya no era aclamado y aceptado por el Senado y el ejército. A cambio, se mantuvieron otras tradiciones del poder imperial. 

La imagen que se dio era de igualdad entre los tetrarcas, por eso en las monedas y la iconografía los tetrarcas aparecen retratados iguales y únicamente las inscripciones adjuntas permiten distinguirlos. Lo podemos comprobar en el famoso grupo escultórico que hoy decora una esquina exterior de la Basílica de San Marcos, en Venecia. Labrados sobre pórfido rojo, se retrata a los dos augustos abrazados con sus césares, pero sin que sea posible saber quién es quién ni diferenciar un cargo de otro, ni por sus facciones ni por su vestimenta.

Diocleciano rodeó la figura del emperador de todo un ceremonial y protocolo que le supondría ser acusado por los antiguos de tomarlo de las cortes orientales helenísticas y persas para su nueva monarquía absoluta, el Dominado. Pero solo afectaría a una cuestión superficial, la diadema, los vestidos imperiales, el ceremonial de la corte y el ritual de la postración en señal de adoración.

Los cargos tenían caducidad para lo que se estableció un mandato máximo de veinte años, tras los cuales se produciría el relevo, los augustos de apartarían de la escena política dando paso a los césares, ya con el cargo de augusto y estos elegirían a sus respectivos césares. Este relevo se produjo en el año 305, cuando Diocleciano y Maximiano abdicaron, cediendo el testigo Galerio y Constancio Cloro; el primero, que tomó por esposa a la hija de Diocleciano, nombró ayudante a Maximino Daya y el segundo, casado con la de Maximiano, a Valerio Severo, constituyendo así la segunda tetrarquía. 

Fuentes: 
Historia Antigua Universal III, Historia de Roma. Fe Bajo Álvarez, Javier Cabrero y Pilar Fernández Uriel. El Imperio Romano Cap. XVII El bajo imperio o dominado (Pilar Fernández Uriel) UNED unidad didáctica
Webgrafía
https://www.labrujulaverde.com/2022/06/tetrarquia-el-sistema-politico-romano-que-repartia-el-poder-entre-cuatro-emperadores-y-limitaba-los-mandatos-a-20-anos
https://ocesaronada.net/la-tetrarquia-en-el-impero-romano/


 

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